Con motivo del Día Mundial para la Prevención del Suicidio, Mallorcadiario entrevistó al Dr. Pablo Iglesias, director de Consulta Iglesias, para hablar sobre prevención, salud mental y algunas de las señales que pueden aparecer cuando una persona atraviesa un periodo de intenso sufrimiento psicológico.

La conversación aborda cuestiones como la depresión, la culpa, el trauma, el papel de las familias o la influencia que pueden tener la soledad y determinados usos de las redes sociales. Pero entre todas ellas aparece una idea especialmente importante para comprender el problema: muchas personas con ideación suicida no expresan únicamente un deseo de desaparecer, sino una necesidad desesperada de dejar de sufrir.

A partir de la entrevista publicada en Mallorcadiario, recuperamos cuatro reflexiones del Dr. Iglesias que ayudan a entender por qué la prevención empieza mucho antes de que aparezca una situación límite.

Cuando lo que una persona quiere es dejar de sufrir

Una de las ideas que el Dr. Iglesias destaca en la entrevista tiene que ver con la forma en que entendemos la ideación suicida. Detrás de ella puede existir un sufrimiento psicológico que la persona percibe como insoportable y del que no encuentra una salida.

Depresión, ansiedad grave, trauma, trastorno bipolar, esquizofrenia o problemas relacionados con el consumo de sustancias pueden estar asociados a este tipo de pensamientos. La ideación suicida, por tanto, no aparece exclusivamente en personas con depresión ni debería interpretarse de manera aislada.

Comprender ese sufrimiento es importante porque cambia también la manera de acercarse a quien lo está viviendo. No se trata de juzgar desde fuera si existen o no motivos para sentirse así. Para esa persona, en ese momento, el dolor es real.

En Consulta Iglesias hemos abordado con mayor profundidad este aspecto en el artículo La ideación suicida: un síntoma tratable de la enfermedad mental.

No esperar a que aparezca una crisis

Otro de los mensajes centrales de la entrevista es precisamente que la prevención no debería comenzar cuando aparece la ideación suicida.

Con frecuencia existen antes otras manifestaciones de sufrimiento: ansiedad persistente, insomnio, aislamiento, desesperanza, dolor emocional o dificultades que empiezan a interferir en el trabajo, los estudios, las relaciones o la vida cotidiana.

No todas estas situaciones indican que exista un riesgo de suicidio. Pero sí pueden señalar que una persona está atravesando un problema de salud mental que merece atención.

Esperar a que el malestar sea extremo hace que la intervención llegue más tarde de lo deseable. Por eso, una parte fundamental de la prevención consiste simplemente en detectar y tratar los problemas de salud mental cuando empiezan a aparecer.

Sobre prevención, evaluación del riesgo y tratamiento puede consultarse también nuestro artículo Abordaje integral de la salud mental: prevención del suicidio y tratamiento efectivo.

Preguntar no aumenta el riesgo

Para muchas familias existe una duda especialmente difícil: qué hacer cuando sospechan que alguien cercano puede estar pensando en quitarse la vida.

A veces aparece el miedo a preguntar directamente. Como si hablar del suicidio pudiera introducir una idea que antes no existía o empeorar la situación.

El Dr. Iglesias insiste en que hablar abiertamente sobre ello no aumenta el riesgo. Al contrario, preguntar puede permitir que una persona que lleva tiempo ocultando lo que siente encuentre por primera vez un espacio para expresarlo y pedir ayuda.

No todas las personas verbalizan su sufrimiento de la misma manera. Algunas hablan claramente de sus pensamientos; otras pueden mostrarse más aisladas, expresar desesperanza, sentirse una carga, realizar despedidas poco habituales, regalar pertenencias o cambiar bruscamente de comportamiento.

Ninguna de estas señales permite por sí sola predecir lo que va a ocurrir. Pero cuando aparecen varias, o cuando existe una preocupación fundada por el estado de una persona, no conviene restar importancia a lo que está sucediendo.

No corresponde a la familia decidir si alguien «lo dice en serio»

Existe todavía una idea especialmente peligrosa: pensar que quien habla de suicidio no llegará a hacerlo.

La respuesta del Dr. Iglesias en la entrevista es clara: cualquier expresión de ideación suicida debe tomarse en serio.

Esto no significa que familiares o amigos tengan que saber evaluar el nivel de riesgo ni asumir la responsabilidad de resolver la situación. Precisamente al contrario.

No corresponde al entorno determinar si una persona “lo dice de verdad”, si está exagerando o si existe un peligro inmediato. Esa valoración debe realizarla un profesional de la salud mental, que podrá explorar qué está ocurriendo y determinar qué tipo de intervención es necesaria.

El papel de quienes están cerca puede ser mucho más sencillo y, al mismo tiempo, muy importante: escuchar, no minimizar el sufrimiento y facilitar que la persona pueda recibir ayuda profesional.

La prevención empieza antes

Hablar de suicidio implica necesariamente hablar de prevención, pero también de algo más amplio: de cómo respondemos ante el sufrimiento psicológico cuando todavía no ha llegado a una situación extrema.

Consultar ante una ansiedad que empieza a resultar difícil de manejar, un insomnio persistente, una depresión, un trauma o un cambio importante en la manera de relacionarse con los demás también forma parte de esa prevención.

Como señala el Dr. Pablo Iglesias a lo largo de la entrevista, prevenir el suicidio significa también detectar y tratar antes los problemas de salud mental.

Quizá esa sea una de las ideas más importantes que conviene conservar: no esperar a que alguien llegue a una situación límite para empezar a prestar atención a su sufrimiento.


Si tú o una persona cercana estáis atravesando una situación de riesgo o existen pensamientos de suicidio, es importante buscar ayuda inmediata. En España puede contactarse con la Línea 024 de atención a la conducta suicida. Ante una situación de emergencia o riesgo inmediato, debe llamarse al 112 o acudir a un servicio de urgencias.